SpeedFan debería ser el
software de cabecera de todos los overclockers. Él sólo controla la temperatura de la CPU, la velocidad de los ventiladores, la carga del procesador... No son pocos los datos que ofrece esta aplicación directamente en el escritorio.
La interfaz de
SpeedFan es muy simple y la cantidad de información es muy valorada por aquellos entusiastas del
hardware a los que les gusta
forzar la velocidad del microprocesador,
mejorar las latencias de la memoria RAM o conseguir un
chipset mucho más funcional.
Gracias a
SpeedFan también podremos
modificar algunos parámetros de las placas base (si la nuestra es compatible), por lo que tendremos cierta seguridad a la hora de maximizar el rendimiento de nuestro PC. Es posible
modificar la velocidad del bus que comunica el procesador y la memoria, o modificar aspectos que afectan directamente al rendimiento de la CPU.
Aunque el nombre sólo haga referencia a los ventiladores,
SpeedFan es uno de los programas más útiles y completos que cualquier apasionado del
hardware,
overclocking o de la informática en general puede tener instalado en el PC.